galego-português imprimir cerrar
Artículos
 
 
 
último apunte de diario (29) El lector desmemoriado. Un lector adolescente, e influenciable, de Kafka
   
 
09/03/2019 | Carlos Taibo | El lector desmemoriado - |
www.carlostaibo.com (9 de marzo de 2019)
 
Cuando hablamos de esos textos literarios, por lo común novelas, que ejercieron una profunda influencia en los años de nuestra infancia o, más bien, en los de nuestra adolescencia, sospecho que las más de las veces lo que tenemos en mente son obras de despliegue sencillo, ameno y movido. No diré yo que no pasé por esa experiencia de la mano de la lectura de Verne o de Stevenson. Me limitaré a señalar que alguna de las novelas que leí en mi adolescencia primera no eran precisamente fáciles y, al menos en una aproximación convencional, tampoco se ajustaban al estereotipo de atractivas.

Estoy pensando, para hacerme entender, en la lectura del Amerika de Kafka, que me produjo por aquel entonces singular fascinación. Creo que por primera vez –el ritual a duras penas se ha repetido, en mi caso, en las décadas posteriores- conseguí somatizar un texto literario y acompañar cariacontecido al protagonista, inmerso en un permanente desasosiego, sombrío y sin horizontes, en su periplo americano. No acierto a identificar en la literatura una fuerza mayor que ésa, una fuerza que se revela, por cierto, de la mano de muchos de los protagonistas de las novelas de Kafka. Y que me invitó a rehuir cualquier proyecto de vida vinculado con el oficio de agrimensor.

En más de una oportunidad me dejé llevar por la recomendación, mal guiada, que sugería que el alemán de Kafka es sencillo y comprensible. Tiempo atrás, y en esa estela, mucho después de mi lectura adolescente, me pertreché con una edición, en la lengua original, del Amerika. Mi alemán, que había pasado por tiempos mejores, no daba, sin embargo, para más. El lector desmemoriado, y desatento, que redacta estas líneas se ve obligado a reconocer, muy a su pesar, que hoy sería incapaz de leer, en la lengua que fuese, el Amerika del amigo Franz. Buen indicador se me antoja éste de mi descenso a los infiernos de la mala literatura. O de las deudas que aún estoy pagando por haberme dejado deslumbrar, ingenuamente, en la adolescencia temprana.

 
subir