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último apunte de diario La UE: ¿trampa o interés?
   
 
09/08/2008 | Carlos Taibo | Unión Europea - Cáucaso |
El Correo (9 de agosto de 2008)
 
La UE se enfrenta, en Osetia del Sur, a una patata caliente. Por un lado ha debido tomar nota en las últimas horas de cómo un gobierno amigo, el de Georgia, ha optado por la vía de la fuerza para restaurar su control sobre la más meridional de las Osetias y lo ha hecho, por añadidura, con el franco beneplácito de Washington. En segundo término, y habida cuenta del antecedente sentado en Kosovo en febrero, es difícil hacer oídos sordos a la certificación de que la mayoría de la población surosetia -como ocurría con la mayoría albanesa de la población kosovar- puja sin rebozo por la secesión con respecto a Georgia.
Claro es que no rematan ahí los sinsabores para la UE. No parecen éstos buenos momentos para que Bruselas tome el camino de una confrontación abierta con Rusia, y ello pese a que salta a la vista que la política de Moscú en el Cáucaso arrastra, como la de EEUU, un irrefrenable impulso imperial. A buen seguro que en la actitud del Kremlin en Osetia del Sur -de la mano de un no ocultado apoyo al movimiento secesionista local- pesan mucho más los intereses vinculados con el control de una región geoestratégica y geoconómicamente muy importante que cualquier prurito encaminado a garantizar la libre determinación de los ciudadanos surosetios. Por cierto que, y para rizar el rizo, aunque a título provisional estos últimos apuestan con descaro por una integración en Rusia, nadie está en condiciones de aseverar qué es lo que podría ocurrir en el futuro en un lugar en el que, más allá de los datos coyunturales del momento, Moscú no suscita precisamente calurosas adhesiones.
Si los diferentes agentes internacionales que operan sobre el terreno defienden con obscenidad fórmulas de doble rasero -la integridad territorial y el derecho a la secesión se postulan según las conveniencias de cada cual-, en el caso de la UE lo que despunta, sin más, es su infeliz sumisión a un dictado, el norteamericano, que porfía en debilitar a Rusia y en disputar a ésta el negocio energético que emana de la vecina cuenca del Caspio.
 
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